Concurso ARQUIMET · Primer puesto
La idea
En Bogotá circulaban unos 25.000 buses y al menos 8.000 ya habían superado los 20 años de vida útil que fija la norma. Para cobrar el fondo de reposición, cada bus debía llegar entero a la chatarrización, y su chatarra no valía casi nada.
Propusimos otro destino para esos buses: conservar la carrocería, los ejes y las llantas, retirar solo las partes mecánicas y convertir cada bus en un espacio habitable para emergencias. La propuesta ganó el primer puesto del concurso ARQUIMET y se publicó en la revista Escala 202.
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El bus de servicio público, punto de partida -
La estructura de la carrocería que se conserva -
La carrocería con su nueva cubierta -
Chatarrización de un bus en Bogotá -
Kit de mobiliario portátil para el bus -
Planta de dos unidades enlazadas